¿Por qué Dios formó a Eva de la costilla de su futuro esposo? La pregunta no preocupó a Adán, pero sí al Midrash, que dió la siguiente explicación: antes de realizar su proyecto, Dios se dijo: no formaré a Eva de la cabeza de Adán porque caminaría con la frente levantada, haciendo gala de gran arrogancia; tampoco de los ojos la formaré, porque sería curiosa, demasiado cursiosa, llena de codicia; ni de las orejas porque escucharía tras las puertas; ni de la nuca, porque tendría la cerviz dura y el porte insolente, ni de la boca, porque sería una charlatana, ni del corazón porque enfermaría de envidia, ni de la mano, porque se metería en lo que no le importa. No, decidió Dios, la formaré de la parte más casta del cuerpo de Adán, de su costilla. Pues bien, a pesar de tantas precacuciones, la mujer ostenta todos esos defectos.
Elie Wiesel en "Celebración bíblica. Retratos y leyendas del Antiguo Testamento" (1987)
Yukio Mishima. El Templo del Alba
Hace 6 años
